¿Superpoblación en Canarias?

Últimamente vuelve a ser motivo de debate en los medios informativos una supuesta superpoblación en las Islas que algunos sectores llegan a considerar la razón de que no se produzca disminución en el paro como sería deseable, sobre todo porque se ha producido un fuerte aumento en la llegada de turistas, alrededor del 20%, en los últimos meses sin que se haya visto compensado ese aumento con una significativa disminución del número de desempleados (abc, canariasaldia,..).

En la reciente visita que ha efectuado a la isla de Fuerteventura el director del Centro Mediterráneo Andalusí de la Universidad de Sevilla y consejero de Estado francés, Sami Naïr, al ser preguntado por un entrevistador acerca de la supuesta superpoblación motivo de debate últimamente en Canarias, respondió que no comparte “la opinión política sobre la superpoblación de las Islas”. “Es una opinión sin valor científico que demuestra que hay un problema a nivel mundial que es la incapacidad de las élites dirigentes a entender lo que está pasando” (en La Provincia, 24.09.11, p.17).

En primer lugar, y antes de ver si es apropiada la clasificación de la actual situación como “superpoblación”, habría que analizar la evolución del crecimiento poblacional de Canarias y sus factores condicionantes. En la siguiente tabla se esquematiza el aumento poblacional de cada década del siglo XX y XXI (desde 1900 hasta 2010):

Año

Población total (habitantes)

Diferencia con década anterior

1900

358.564

-

1910

444.016

+85.452

1920

457.663

+13.647

1930

555.128

+97.465

1940

680.294

+125.166

1950

793.328

+113.034

1960

944.448

+151.120

1970

1.170.224

+225.776

1980

1.367.646

+197.422

1990

1.589.403

+221.757

2000

1.716.276

+126.873

2010

2.118.519

+402.243

 

Llama la atención que precisamente en la pasada década (del 2000 al 2010) Canarias aumenta su población más que en cualquier otra década de todo el siglo anterior: aumenta en 402.243 habitantes, cuando el mayor incremento de habitantes de todas las décadas anteriores se había producido de 1960 a 1970, con 225.776 habitantes. Es decir, en plena madurez turística (que comienza en el 2000) Canarias triplica con 402.243 habitantes el crecimiento poblacional de la década anterior (1990-2000), que fue de 126.873 habitantes nuevos. Durante la última década Canarias triplica su crecimiento de habitantes con relación a la década anterior. Si vamos al detalle y desglosamos la década pasada en aumentos de población por cada año, junto con la media de crecimiento de las tres décadas anteriores, obtenemos el siguiente gráfico:

Gráfico: Los datos para el aumento anual en las décadas 1970-80, 1980-90, 1990-2000 son la media de cada década.

En el gráfico se puede observar perfectamente que el epicentro del crecimiento se sitúa alrededor del año 2001. De una media de crecimiento anual de 12.687 habitantes por año en la década anterior (1990-2000), de pronto, en el año 2000 aumenta a 43.587, logrando el punto máximo de aumento en el 2001 con 65.090 habitantes nuevos. Nótese que la suma de los habitantes nuevos de los tres años 2001, 2002 y 2003 (=+178.592) ya supera de largo a todo el aumento de población de la década anterior (1990-2000= +126.873), a la vez que iguala la media de las tres décadas de la fase de crecimiento turístico (1970-2000= +182.017 por década). Y esto en sólo tres años (!).

¿Y qué ocurrió en el 2001 para que se produjese tal aumento poblacional?
En enero del 2001 el Gobierno Canario, mediante el decreto 4/2001, establece para todas las islas canarias una serie de medidas cautelares que paralizan la construcción de hoteles. Este decreto es anulado poco después por el TSJC por deficiencias formales y apenas unos días más tarde el Gobierno publica el decreto 126/2001 de suspensión cautelar de licencias urbanísticas, que también se mantuvo poco en pié. Finalmente, en abril del 2003, la ley 19/2003 establece, con apoyo unánime de todos los partidos del Parlamento, la Ley de Directrices, bautizada como “primera moratoria turística”. Durante todos estos avatares judiciales y las suspensiones de los decretos entre 2001 y 2003 un gran número de empresarios con licencias de construcción en vigor, las cuales veían peligrar por su inminente suspensión, comienzan con la construcción de sus proyectos aprobados. Ello produce un espectacular aumento de la actividad económica, el binomio turismo-construcción trabaja a pleno rendimiento, bastante más de lo que hubiera hecho sin la moratoria. Este aumento de la actividad produce un efecto llamada que hace que la inmigración aumente de forma importante durante estos años. Todo ello se refleja en un importante incremento poblacional de Canarias. Paradójicamente, uno de los principales objetivos de la moratoria fue ser una vía para limitar la espiral de crecimiento poblacional a través del enfriamiento económico, logrando, como hemos visto, el efecto contrario al deseado. En conclusión, se puede denominar como “epicentro” del aumento poblacional de la pasada década a la primera moratoria.

Esta explosión inicial de la actividad en el 2007 se va desacelerando con el agotamiento de la ejecución de las licencias urbanísticas y, posteriormente, a partir del 2008 reforzado por la crisis económica. El incremento de la población también reduce su crecimiento: del 2000 al 2005 aumenta en un 14,68%, mientras que del 2005 al 2010 ya sólo aumenta en un 7,63%, claramente en regresión (del 2009 al 2010 tan sólo aumenta 0,69%). Sin embargo, la población activa (población en disposición de trabajar = parados + ocupados) crece progresivamente, pues se siguen incorporando personas al mercado laboral, si bien a partir del 2010 su crecimiento es mucho menor (ver análisis de la EPA del 2011).

En resumen, estamos ante un “crecimiento poblacional forzado”, pues respondía principalmente a una explosión económica puntual provocada por la ejecución de licencias que temían su desclasificación. Se trata en cierto modo de un “crecimiento artificial”, ya que era predecible que después de pocos años esa actividad se iría apagando, especialmente en el sector de la construcción. Sin embargo, la población atraída se quedó, en su  mayor parte, en Canarias.

¿Tenemos o no tenemos un exceso de población en Canarias?
Depende del ángulo del que se quiera mirar porque si miramos las 331.000 personas en edad de trabajar que no encuentran un puesto de trabajo se puede llegar a la conclusión de que Canarias no da para más y sobra gente; no obstante, si lo miramos de un punto de vista puramente de economía de libre mercado, que es el contexto económico en el que estamos encuadrados, y nos planteamos cuáles son las razones para que nuestra tasa de paro se haya situado en alrededor del 30% tenemos forzosamente que llegar a la conclusión de que falta crecimiento económico que genere puestos de trabajo y haga disminuir el número de desempleados. ¿Y por qué no hay crecimiento económico en Canarias? La pregunta tiene respuesta y es la siguiente: Aparte de la crisis global que también nos afecta, la razón básica del estancamiento de nuestro crecimiento económico radica en la congelación hermética que las moratorias al crecimiento turístico han impuesto sobre la única actividad económica que en Canarias ha venido generando riqueza en las últimas décadas y puede en la actualidad crear con cierto éxito puestos de trabajo: el binomio turismo/construcción. Las demás actividades económicas no están a la altura de sacar a Canarias del agudo problema del desempleo.

Estas reflexiones dejan abierta la pregunta acerca de cuándo se puede aplicar el término de “superpoblación”. ¿Es realmente un fenómeno que se produce cuando baja la actividad económica y el empleo ya no da para todos? Nótese que en el 2007 no se hablaba de “superpoblación” en Canarias con 2,03 millones de habitantes y con 915.000 ocupados, mientras ahora con 2,11 millones de habitantes (pero con sólo 782.000 ocupados) sí se reabre el debate de la superpoblación. Según esta aplicación del término, también para España (con sus aprox. 5 millones de desempleados) habría que hablar de “superpoblación”, a pesar de ser una de las naciones europeas con menor tasa de crecimiento demográfico. En su definición original la superpoblación indica “la superación por una especie animal de los límites de sostenibilidad del biotipo que habita”. En el caso del ser humano puede resultar de “un incremento de nacimientos, una disminución de la mortalidad debido a los avances médicos, un aumento de la inmigración o por un bioma insostenible y agotamiento de recursos” (wikipedia). La aplicación del término de superpoblación como consecuencia directa de un enfriamiento económico intencionado le da, sin duda alguna, una nueva dimensión al término.

 

Publicación relacionada:
Condicionantes de la competitividad turística grancanaria“, Antonio Garzón Beckmann, Las Palmas 2011, pg. 101-108.

Artículos relacionados en este blog:
“Empleo y ocupación: ¿por qué no crecen proporcionalmente? (1)”, 3 de septiembre 2011
“Empleo y ocupación: ¿por qué no crecen proporcionalmente? (2)”, 3 de septiembre 2011
“La evolución del paro (EPA del 2º trimestre de 2011)”, 29 de julio 2011


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